“Tú tienes algo que yo quiero”
Si no existiera el concepto del dinero, “para conseguir eso que yo quiero y tu tienes”, tendría que saber primero qué necesitas. Esto implicaría invertir tiempo en averiguar tus necesidades y finalmente en ofrecerte una opción para satisfacerlas. Todo este “esfuerzo” realizado tiene un valor en sí mismo, que se llama “coste”, es decir “el
precio mínimo que pagas para conseguir lo que quieres”.
Una vez invertido ese esfuerzo no hay garantía de que consigas efectuar el trueque con la persona, porque podría haber cambiado de opinión, de necesidad, de interés, de gustos, etc. En este caso tu coste fue muy alto, y el esfuerzo no te trajo el resultado deseado. Aquí es donde tener dinero te facilita conseguir lo que deseas.
Desde este punto de vista el dinero es la metáfora de algo más valioso: La transformación. El dinero es una forma de energía concentrada con mucha potencialidad. Y como toda energía potencial, tiene el poder y la capacidad de convertirse en cualquier cosa. ¿Y dónde está este poder realmente? ¿En el trozo de papel impreso a colores o en el valor que le hemos otorgado nosotros a ese trozo de papel? ¿Quién tiene realmente la capacidad de convertirse en cualquier opción soñada? ¿El dinero o tú?
Con-fianza – Fianza – Fiar – Creer en alguien ¿En quién?
Todas las personas tienen una gran riqueza. De existir un problema es ignorar nuestra verdadera naturaleza creadora. Y de existir otro
problema sería la falta de confianza en uno mismo. Para terminar con cualquier forma o tipo de
crisis es fundamental reestablecer la confianza en uno mismo y restablecer el verdadero valor a las prioridades.
El verdadero valor no pasa por el dinero que tienes hoy. El verdadero valor es tu capacidad de soñar más allá de tus miedos que promueven quedarte en tu zona de seguridad, sin arriesgar. Porque si lo haces así, pierdes lo que más vale: TU VIDA, ya que en vez de vivir tu vida soñada por ti, vives la vida que otros han soñado. Si eso es lo que quieres, entonces ya lo has conseguido.
Las excusas para no empezar a hacer lo que sueñas, son infinitas, como tu naturaleza auténtica. Infinito significa que no tiene principio ni fin, que es inmortal, eterno, que no acaba y no empieza, que solo se puede continuar. Por eso, como no puedes si no continuar, elige entre continuar como te gustaría o continuar de cualquier manera.
Los dos pretextos que suelen encabezar la lista de excusas son: “No tengo dinero” o “No tengo tiempo”. En cuanto a la afirmación “no tengo dinero” considero que es la manera de recordarte a ti mismo que no has alcanzado ciertos resultados que esperabas y muy probablemente esté unido internamente a una sensación de sentirte inferior, fracasado o con poco valor personal. No tener dinero es el resultado de algo y solo una circunstancia. No te lo creas.
En relación a decir “no tengo tiempo” es una forma sutil e inconsciente de decir que ya estás muerto porque si existe una riqueza esa es TU TIEMPO, QUE ES TU VIDA. Ese es el intangible primordial que cada individuo tiene en su cuenta de resultados. Tampoco te lo creas porque si estás leyendo estas líneas, aún vives.
Tú tienes algo para dar
¿Cómo vivirías cada día si tú sintieras que eres capaz de conseguir todo lo que imaginas? ¿Qué harías, qué tendrías, cómo vivirías? Mucha gente, cuando responde a estas preguntas con el “quiero tener dinero” está diciendo quiero “seguridad”….y entonces lo que consiguen es dinero solo para sobrevivir, que es la cantidad y seguridad mínima que se necesita en la realidad para sostener tu vida.
Responder a las preguntas con claridad de detalle y sin tener puesto el traje del miedo produce otros resultados a corto y largo plazo. Tener dinero o no tener dinero es un tema más de tener o no tener miedo de hacer lo que deseas. Para soñar tu vida no necesitas de dinero, pero soñar tu vida te puede dar más dinero que el hubieses esperado.
Todos tenemos algo para dar y ofrecerlo con una garantía de satisfacción. En tu unicidad está tu talento personal e irrepetible que solo tú puedes manifestarlo. Tu miedo a no tener o recibir bloquea tu capacidad de imaginar tu vida tal como te gustaría y entonces, posiblemente, vivas resignado a la vida según las creencias culturales, sociales o familiares instaladas en tu cerebro.
¿Y si tú soñaras que puedes hacer lo que deseas y que no puedes fracasar en el intento? ¿Y si después de definir lo que deseas apareciesen las oportunidades para dirigirte por ese camino? ¿Lo harías? Si respondes sí a cualquiera de las dos preguntas, entonces busca un tiempo para empezar a soñar y a escribir en el cuaderno de tu sueños, qué te gustaría DAR, ofrecer, qué te gustaría recibir a cambio y que te gustaría ser. Sé específico, concreto y realista con los plazos de tiempo. Quizás te sorprendes.
La gente que niega el valor y la importancia del dinero, lo que está es negando su propio valor de conseguir lo que desea, su capacidad de transformarse a sí misma y de convertirse en su propia imagen. Y ese poder, es el poder que impulsa a la naturaleza a transformarse en las 4 estaciones cada año. Tu eres ese poder.

Oscar Durán-Yates
Coaching Cuántico


