Hoy en día, René ha marcado una huella de Amor en miles de personas en el mundo, ya sea en reencuentros privados o durante sus conferencias nacionales e internacionales, o bien, a través de sus obras realizadas en Madagascar o en Costa de Marfil, o en sus consultas gratuitas y abiertas a todos, pero René no deja a ninguna persona indiferente. Su Filosofía es simple. Sus palabras y sus actos tienen únicamente como meta poner en claro a las personas que se lo solicitan, en el descubrimiento de una nueva consciencia de la vida. En el descubrimiento de una nueva forma de “inteligencia humana”, basada en el respeto al otro, la ayuda mutua, el compartir, en el redescubrimiento del potencial fantástico que duerme dentro de cada uno de nosotros. El Amor es una fuerza infinita y está a la puerta de todos.



