Al día siguiente de aparecer el artículo, alguien en el gobierno balear corrió, y se apresuró a decidir sancionar a los yates que dañen el fondo marino. A buenas horas.
De hecho, no es el único impacto ambiental negativo generado por estas embarcaciones. Hay más, como por ejemplo, que muchos de ellos (no todos, afortunadamente) vacían sus sentinas y sus aguas residuales en altamar, sin utilizar las instalaciones habilitadas para ello en los puertos. Lo afirmo porque he realizado diversos trabajos en puertos deportivos y siempre me comentan que el nivel de utilización de esas instalaciones es mínimo. ¿Entonces, dónde están esas aguas? Fácil deducción, señores.
Por favor, si tienes la suerte de ir de paseo en tu yate, haz caso de estos consejos.
