Así que durante los primeros años mi labor principal consistió en divulgarlo, hablando en los periódicos, programas de radio y televisión acerca de sus grandes beneficios. También tuve que ser sumamente perseverante y paciente, dando clases a grupos reducidos de personas.
En aquella época no podía imaginar que varios años más tarde el Tai Chi se enseñaría en casi todos los pueblos y ciudades del mundo.
Lo mismo sucedió cuando comencé a dar sesiones individuales de Colorpuntura. Por varios años fui de las pocas personas en España que se dedicó a aplicarlo, con resultados asombrosos. Pero esa técnica era tan fuera de lo corriente, que muchos de mis pacientes no le contaban a nadie cómo se habían sanado, por temor al “qué dirán”...
Sin embargo, a pesar de no haber contado con una economía estable, de tener que hacerme amiga de la incertidumbre, y de haber sido tachada varias veces de extravagante, siempre he sentido una profunda satisfacción, y he gozado de una inmensa libertad.
He sido dueña de mi tiempo, he explorado caminos nuevos, y he descubierto por mi propia experiencia las claves de la verdadera prosperidad. He sentido siempre una gran realización personal y profesional, y lo más importante: me he mantenido fiel a mi alma, y al llamado de mi corazón.
Cuando el año pasado quise publicar mi libro, ninguna editorial se arriesgó a editarlo, por causa de la crisis. Pero yo sentía que ese libro haría una contribución significativa al mundo, así que decidí auto-publicarlo.
Hacerlo fue fácil, el reto era divulgarlo. Después de vencer algunas resistencias comencé a participar en ciertas redes sociales, e inicié un blog. Esta experiencia me está trayendo un sinfín de regalos con los cuales no había siquiera soñado... ¡Es tanto el Amor, la gratitud, la alegría y creatividad que se despliegan gracias a mi amado blog!
A través de él no sólo mi libro se va haciendo más conocido, sin que además he encontrado a personas maravillas, y tengo la oportunidad de compartir todo aquello que me ayudó y ayuda a llevar una vida plena, en todos los aspectos.
Y ahora, treinta años después de haber iniciado mi carrera profesional, no dejo de sorprenderme al comprobar que el camino algo insólito que recorrí es la clave del nuevo paradigma...
Por fin ha llegado el momento de que todos se arriesguen a experimentar la inmensa satisfacción que proporciona ofrecer los dones y talentos personales, para crear un nuevo mundo, mucho más humano, y mucho más feliz.
Enriqueta Olivari
Escritora, profesora y terapeuta.
Autora del libro “El amor de tu vida”.


