Repito ¿para qué necesitamos Autoridad y Límites? Respira, date tiempo para que surja tu respuesta. En ella tienes una clave de tus valores. Y hay multiples respuestas. Una frecuente es para vivir mejor, para establecer normas. En educación y crianza, y en la vida en general estamos normalmente entre la tensión de dos polos, la autoridad y la permisividad. Se llenan los libros sobre los beneficios y los perjuicios de ambas. Se confirma una tendencia a los “no límites” frente al modelo más autoritario de la generación anterior.
Hay palabras que evocan diferentes emociones a l que las escucha, y tambien varían si las escuchas como hijo o como progenitor. Son DISCIPLINA Y CONFORMARSE.
Me encanta la idea conformarnos, es decir darnos forma. Adaptarnos como el agua a su vasija. Somos vasijas para nuestros hijos, y ellos nos llenan de Sentido con su agua. Asi conformarse no es ceder, no es yo gano tu pierdes, sino es: nos adaptamos,nos conformamos mutuamente para poder ser útiles.
Y ¿disciplina? Hay a quien la palabra le chirria, y hay quien la siente como fuente de fuerza y control. La disciplina es una herramienta para lograr unos recursos interiores.
¿Para qué la disciplina? Disciplinar para guiar, orientar, para lograr buenos hábitos que nos lleven a .... Aquí entran tus valores. Respira
¿Para qué educas a tus hijos? ¿qué deseas que tengan como recursos para la vida? ¿cómo van a obtener eso que para ti es importante?
Para ir más allá de la disciplina , lo importante es la congruencia entre el PARA QUÉ educo y CÓMO lo logro. Esto es un Norte Familiar.
Pero la autoridad y el permiso nos son conceptos estáticos, sino puntos dentro de un proceso de convivencia donde un yo se posiciona frente a un tu. Y como todo proceso está vivo, cambia, evoluciona, se enquista...
Me gusta enfocar el límite como parte de un proceso, antes de profundizar en autoridad, autoritarismo, permisividad y permiso. Un límite es eso que yo impongo cuando prohibo comer chuches, o jugar más o menos tiempo con la nintendo. Un límite es eso que yo no estoy dispuesto a cruzar o a negociar. No voy a dejar que mi hijo juegue con insecticida ni a que cruce la calle sin mirar.
Hay límites muy muy claros y otros más difusos, en función de la fortaleza de nuestra creencias y de la seguridad en la convicción de nuestros criterios al respecto.
¿Que tal percibir el límite como punto de encuentro, de contacto? Sin duda lo es. A veces incómodo, muy incómodo.
Podemos encuadrar entonces la tensión autoridad/permiso, como un lugar donde yo me encuentro contigo, desde mi necesidad y tu necesidad. Pasa de ser un problema de congruencia entre el valor que deseo transmitir o el recurso que quiero que incorpores a tu vida y el como lo hago.
Establecer límites es como pintar rayas a un campo para convertirlo en un sitio donde jugar al futbol ¿le has preguntado a tu hijo antes de pintar la raya a que le gustaría jugar?
Aunque la diferencia de poder psicológico y fisico entre padres e hijos es grande, todo ser humano or pequeño que sea viene con su propio motor vital, con su guía interna de referencias. Todos sabemos si nos gusta una comida o no, No sabemos porque a unos les gusta el chocolate y a otros la vainilla.
Cuando pintes las rayas del campo de juego tu eres como padre y madre el encargado de la pintura, A que se juega dentro lo decide el equipo entero.
Para despertar las ganas de contribuir hay que tener en cuenta las disposiciones naturales de cada uno, nuestros valores que no son exactos a los de nuestros padres y negociar, consentir, consensuar y poner limites.
¿De qué recursos dispones para encontrarte con el otro sin perderte tu? o viceversa.
Algunas posibilidades son:
Visión de proceso, no de foto fija. ¿qué esta sucediendo ahora y dentro de que escenario?
Visión del limite como punto de contacto, cómodo o incómodo.
Lugar de encuentro.
Así se genera la Autoridad interior. Recuerda ¿quién ha sido un referente para ti? Puede ser un profesor, una vecina o la abuela. ¿qué les hizo ser referentes a tus ojos? ¿qué hacian de forma especial? ¿cómo te hacían sentir?
Los mentores, la autoridad, son personas que te ven único, te muestran una profunda confianza, esperan de ti más que tu mismo. Te nutren, te dan recursos para solucionar los ingredientes de la vida. Es ese COMO son ellos, que te enseña el COMO ser persona
¿Sabes cuando alguien tira la toalla contigo que te dice? Ya no creo que puedas
Las buenas preguntas nutritivas en este caso son:
¿A qué digo si cuando te digo no? ¿Desde que convicción y valores lo hago? ¿cómo transmito esos valores? ¿Qué valores transmito cuando digo no? ¿Qué valores transmito en el “Cómo” te digo que no?
Como verás el Coaching no es un mapa de soluciones ante un diagnóstico. Es un mapa de mapas de como preguntar para despertar y ampliar el propio criterio. Cada uno tenemos unos valores o sensibilidades que son esenciales para nosotros. Despertar las ganas de contribuir tiene mucho que ver con ayudar al otro a encontrar su propio sentido su propio motor vital.
Buenas preguntas. Espero que te ayudan a encuentrar tus respuestas. Para eso es la estructura de Coaching. La escucha y la interacción enriquecen las respuestas.
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Rocío Gómez Sanabria 1ª Coach de Familia y Convivencia. Socia Fundadora de AECOFAM Asociación Española de Coaching de Familia Mejor convivencia, mejores personas, más eficaces, más felices. www.Refuerzospositivos.com |



