Los investigadores no saben si esto es una causa o un efecto de padecer la enfermedad y por eso decidieron investigar más.
Ahora han estudiado la circulación sanguínea en 20 adultos sanos de ambos sexos (diez de cada sexo) después del visionado de unos videos extraídos de películas de humor. Las medidas se hicieron antes del visionado y un minuto antes del final. Al parecer la risa induce una respuesta vascular. Estos resultados han sido publicados en la revista médica “Heart”.
Concretamente midieron la dilatación arterial en la arteria que conecta el hombro con el codo.
Mientras reían y entre los 20 individuos analizados 19 presentaban un sano aumento de la circulación sanguínea de un 22% en promedio que podía llegar a un 50% en los momentos más hilarantes.
Esta mejora es equivalente a la producida por un ejercicio ligero o a la administración de fármacos que reducen el colesterol.
En el otro lado el estrés inducido por situaciones dramáticas deteriora la circulación sanguínea tanto como los malos recuerdos o los cálculos mentales.
Según este investigador este estudio demuestra que al menos la risa podría contrarrestar el estrés producido por las situaciones en las que nos pone nuestra vida diaria y que los pacientes con este tipo de dolencias deberían de “soltarse” más y reír más a menudo.


