Por cierto, no se trata sólo de formarse en asuntos relacionados con tu campo profesional, sino también con otros intereses o actividades que te susciten interés. Adoptar esta costumbre te hará sentirte vivo porque aprender es inyectarnos vida en estado puro: nos hace sentir vivos y llenos de energía.
Tomar la costumbre de inscribirte varias veces al año en alguna formación te dará el pasaporte para conocer a personas maravillosas, para generar nuevas oportunidades y para incorporar valiosas ideas para tu vida personal y profesional.
Pues bien, cuando me enteré de que Harv Eker venía a España me apunté instantáneamente. Primero porque su libro Los secretos de la mente millonaria, que ya comenté en Pensamiento positivo me parece excepcional… un derroche de sentido común, un agitador de conciencias y una invitación simpática pero eficaz a la reflexión y, sobre todo, a la acción.
Pero también porque conozco a personas que han estado en alguno de sus talleres y los califican de excepcionales. Si decides inscribirte, nos vemos en Barcelona en abril.


