FIBROMIALGIA, Integrando el cuerpo dolor en el cuerpo emocional

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Este artículo te permite entender:

¿Qué es la fibromialgia?

¿Cuáles son las claves psico-emocionales que están implicadas?

La visión de las medicinas higienista, y antroposófica en su desarrollo y evolución.

Además se proponen diferentes estrategias de tratamiento y curación entre las que se encuentran la alimentación, y con ella el ayuno y diferentes técnicas psicoemocionales.

La fibromialgia es un trastorno que se caracteriza por un cuadro de dolor músculo-esquelético difuso crónico, sin cursar con inflamación, que la diferencia de la artritis. Está asociado a rigidez también generalizada, sobre todo al levantarse por las mañanas. Se acompaña de fatiga, las personas afectadas sienten como si les faltara energía, con la sensación de que se van a derrumbar, de alteraciones del sueño y frecuentemente dolores de cabeza. El cuerpo está agotado y esas sensaciones se relacionan frecuentemente con una gran falta de referentes, con encontrarse perdidos, sin saber qué dirección tomar.

El movimiento, de intensidad un poco mayor a lo normal, produce dolor, lo que es muy invalidante por un lado, ya que impide hacer las actividades cotidianas, y por otro intentan evitarlo realizando cada vez menos esfuerzo, metiéndose en un bucle negativo ya que la masa muscular se empobrece y el nivel de tolerancia al ejercicio desciende aún más. Con frecuencia va unida a otras alteraciones articulares como artrosis y osteoporosis y se acompaña de ansiedad, miedos y depresión.

El ambiente frío empeora los síntomas. No olvidemos que ante el frío respondemos con una contracción muscular generalizada. Puede haber también intolerancias alimentarias y alteraciones digestivas funcionales, obesidad y sobrepeso y también puede estar asociado a desórdenes alimenticios lo que incrementa los síntomas.

Los pacientes con fibromialgia muestran un incremento de la actividad simpática y una disminución de la actividad parasimpático basal (Cohen H y cols., 2000), que tiene implicaciones en la sintomatología.

La persona está “demasiado alerta” o en hipervigilancia continua.

Es una enfermedad eminentemente femenina, ya que de cada diez enfermos nueve son mujeres. Numerosos estudios empíricos muestran que se puede precipitar por episodios de tensión psíquica, traumatismos u otras enfermedades e indican que puede comenzar tras determinadas crisis biográficas, conflictos interpersonales como separación matrimonial, divorcio, problemas con los hijos, un accidente de automóvil, etc.

Es como si el dolor estuviera alertando a la persona, aumentando la hipersensibilidad como un intento de alejar lo más posible aquello que pueda hacer daño.

En principio, todos los reumatismos tienen un componente psicológico importante. Entendemos la relación Cuerpo-mente como una unidad. Las emociones afectan directamente al organismo y actúan sobre él, produciendo un efecto catabólico que además provoca un endurecimiento o “esclerosis” funcional. Este estado no afectaría tanto o mejoraría al dormir, descansar y permitir que el cuerpo físico y sus músculos se pudieran distender, relajar, regenerar o reorganizar metabólicamente. Debido a la dificultad de dormir, en la fibromialgia se suma la tensión que se acumula durante el día a la tensión base al despertar. Es decir, las fibras musculares quedan tensas como las cuerdas de la guitarra y en la situación de alerta constante en la que viven las personas afectadas por este síndrome y la falta del relax de la noche, acaban produciendo un potente “acorazamiento” muscular generalizado, en palabras de Wilhelm Reich. Esta coraza, por otro lado es algo que protege al organismo físico de la excesiva acción destructiva del mundo emocional en desequilibrio y hace que el trastorno no afecte a los órganos internos quedando en una alteración funcional y energética. Esta coraza es tensión y bloqueo y por ello duele en ciertas zonas al presionar sobre ellas. Es tanto física como psicoemocional, afectando por supuesto, a las relaciones humanas en su conjunto.

La fibromialgia está relacionada con dos posibles causas muy importantes. Una es, como ya hemos visto, la mayor o menor dificultad en expresar ciertas emociones que lleva a los bloqueos musculares o tensiones musculares. Y otra es el exceso de trabajo, preocupación y estrés, que llevan a una falta grande de energía vital.

Desde la visión de la terapia Reichiana y Bioenergética (Wilhelm Reich y Alexander Lowen) la fibromialgia afecta especialmente a las personas en las que prevalece el carácter rígido, tanto del hombre como el de la mujer, donde predomina la exigencia, el control y la incapacidad en la entrega afectiva. Es decir, personas que intentan mostrar y demostrar a la “figura paterna”, real o simbólica, lo que son capaces de hacer. Una característica dominante en estas personas es la autoexigencia lo que les lleva a hacer, hacer y hacer sin descansar. También puede aparecer con frecuencia en el carácter masoquista cuya base es la contención de sus sentimientos, especialmente de los de ira o rabia.

La excesiva contención muscular puede llegar al dolor y al agotamiento físico-emocional.

Esa contención muscular expresa la dificultad para poner límites y decir no. Consecuencia de todo ello es la aparición de la tensión muscular crónica característica de la fibromialgia, bloqueos físico-energéticos generalizados que se acompañan de crisis emocionales continuas, a veces no declaradas o larvadas bajo su capacidad de hacer.

La fibromialgia aparece también en personas cuyas familias son denominadas “familias psicosomáticas”, en las que parecen existir deficiencias en la capacidad de los miembros para expresar abiertamente el afecto, incapacidad para resolver los conflictos verbalmente y negación de problemas psicológicos en general. Son familias en las que se dan fenómenos de aglutinamiento, sobreprotección, rigidez y evitación del conflicto. No es raro que en estas familias un miembro parezca sufrir los males de otro. A menudo encontramos asimismo, rasgos comunes tales como exceso de perfeccionismo, rendimiento y metas sin tener en cuenta sus propios límites. El tengo que o debo de por encima de lo que quiere la persona para sí misma.

Estas personas se ven con frecuencia atrapadas entre el deber y el placer. Por un lado se ven obligadas a actuar, a menudo porque desde muy pequeñas han tenido que estar al cargo de otros o han sido ellos los que no han sido lo suficientemente cuidados y protegidos y para poder conseguir el amor, se han obligado a hacer y demostrar. Y por otro lado cuando intentan centrarse en el placer, en disfrutar y cuidarse ellos sienten una gran culpabilidad que les paraliza.

Desde la visión de la medicina antroposófica que aplicamos en nuestro centro, en la fibromialgia se da una alteración del organismo calórico, lo que produce un aumento de la sensibilidad al frío y de zonas corporales frías. En estas personas, con frecuencia, hay poco calor anímico y les falta una verdadera envoltura afectiva, propia y del entorno en el que viven o sobreviven. Predomina el frío, y no sólo el frío físico, sino que además no tienen “abrigo” emocional que les acompañe y les de calor. No hay calidez en el amplio sentido de la palabra, en cambio sí hay, con frecuencia, frialdad y desánimo.

La fibromialgia tiene que ver con un “atrapamiento” del cuerpo anímico sobre el cuerpo físico, debido a la disminución del cuerpo vital o la vitalidad de la persona. Este cuerpo vital o energético es el que se interpone entre nuestro organismo y las emociones, haciendo como de colchón protector. Al estar “disminuido” permite que el cuerpo anímico se apoye directamente sobre el cuerpo físico y lo “atrape” produciendo el dolor.

Desde esta visión decimos que durante el día, la vigilia, nos desgastamos y enfermamos y por la noche, al dormir, nos curamos. Cuando la persona con fibromialgia no duerme, e incluso se encuentra en vigilancia continua, pierde la capacidad de regenerarse al descansar, al dormir. No podemos olvidar que la fatiga es, junto al dolor, los síntomas más frecuentes de las enfermedades crónicas. Ello indica que se gasta más energía de la que se puede recuperar debido a la falta de descanso. El reposo, el descanso y la relajación son necesarias en este proceso. La persona afectada de fibromialgia, como ya hemos dicho anteriormente, está hipervigilante, alerta, desgastándose bajo la excesiva acción del sistema simpático (extrés y predominio del catabolismo) y la poca acción del sistema parasimpático (relax, anabolismo, regeneración).

Otro proceso que podría explicar los casos mencionados sería el trastorno por somatización o conversión. Este consiste en la presencia de múltiples molestias físicas que no son explicables por una enfermedad física o psíquica o por efecto de una sustancia. El paciente nunca acepta otra explicación a sus problemas que no sea una alteración orgánica, y otras causas como acontecimientos vitales estresantes, conflictos o alteraciones psicológicas son sistemáticamente descartados.

TRATAMIENTO

En el tratamiento son importantes estos puntos:

  1. La alimentación

Es beneficiosa en esta situación una dieta vegetariana o vegana (libre de alimentos de origen animal) con bastante contenido de alimentos crudos: frutas, ensaladas, frutos secos, semillas germinadas…. que aporten color y salud, ya que favorecen la desintoxicación y la alcalinización fisiológica del organismo, ayudando a que los músculos se encuentren más relajados y en su tono (ni más, ni menos). En la literatura científica hay varios artículos que lo confirman (Arranz et al, 2010). Una alimentación no adecuada, por el contrario, en la que predominen las carnes, los embutidos, los fritos, la sal, el azúcar, los cereales refinados, las conservas y falten frutas, verduras, frutos secos, cereales integrales, legumbres…provoca en el organismo humano un acúmulo de sustancias ácidas, tóxicas y oxidantes. Esa acidez del medio interno produce un aumento de la tensión muscular y favorece el dolor y la enfermedad. Los tóxicos favorecen la rigidez muscular.

Especialmente beneficioso es el ayuno o una dieta desintoxicante (a base de frutas y/o verduras crudas) ya que estimula la limpieza del organismo, la eliminación de los productos ácidos tóxicos generados en su propio metabolismo. Estas toxinas provienen de una alimentación no adecuada e insana o de los contaminantes añadidos en los procesos de cultivo o crianza de los vegetales o animales de donde provienen dichos alimentos.

Hemos visto muchas veces en nuestro centro cómo personas que han venido con fibromialgia han tenido mejorías importantes e incluso curaciones después de realizar ayunos ya que favorecen la eliminación de residuos ácidos tóxicos del organismo, originando una relajación muscular y una disminución de los puntos dolorosos.

  1. Factores de salud

Desde el punto de vista de los cuidados higienistas recomendamos, además de la alimentación equilibrada la aplicación de los factores de salud, el reposo y el equilibrio emocional, y la utilización del contacto con la tierra, el agua y el sol. El contacto con la naturaleza es esencial para elevar la energía vital o cuerpo energético, que como hemos visto está disminuido. El sol aporta calor y luz, y es una ayuda en la fibromialgia. El dolor durante el invierno, en el que nos encogemos y contraemos, entre otras cosas para mantener el calor interno suele ser más intenso y más frecuente, tanto en la fibromialgia como en muchas otras enfermedades o trastornos. La respiración consciente y profunda ayuda al mismo tiempo a “parar” la mente y facilita la distensión profunda y siempre que se haga disfrutando y no desde el “tengo” que respirar mucho y bien.

  1. Apoyo psicológico y trabajo de desbloqueo psicocorporal

Estas personas necesitan un apoyo psicológico que les facilite una comprensión del proceso y un trabajo de desbloqueo psicocorporal que evite las tensiones y contracciones musculares generalizadas y los trastornos psicosomáticos ocurridos, siempre teniendo en cuenta la unidad psicosomática cuerpomente.

La relajación muscular, el descanso y el sueño son necesarios. Como ya hemos dicho más arriba, al dormir, en el sueño profundo se relajan los músculos tensados durante el día, y además se “digieren” para la consciencia los estímulos, las percepciones y los sentimientos y emociones vividas en la víspera. Si esto no tiene lugar porque no dormimos bien, nos abrimos a los procesos de desenergetización y desánimo.

Cuando la persona actúa desde la consciencia, el cuerpo está más relajado y el entusiasmo le acompaña en el vivir, a pesar de las grandes dificultades en las que puede lidiar en el transcurso de la vida. Por el contrario, si vive las emociones desbocadas o en el otro extremo no las vive por estar reprimidas, desde la no consciencia o inconsciencia, estás tienden a afectar e incluso destruir al cuerpo físico.

Técnicas integración Cuerpomente, que nos ayuden a vivenciar el cuerpo me parecen especialmente útiles en esta situación. Entre las que conocemos destacan la Bionergética de Lowen y la terapia Reichiana. Estás técnicas o métodos de trabajo son necesarias en la “apertura” y distensión de los músculos. Y son esenciales en la expresión, vivencia e integración de nuestras propias emociones y afectos.

También tiene efectos beneficiosos sobre la musculatura y por ello en todo el organismo los estiramientos, el yoga, y las técnicas de consciencia corporal (euritmia, eutonía, Feldenkrais, método Alexander) y de meditación, quietos o en movimiento. Prácticamente todas ellas inciden sobre la respiración consciente, y el desbloqueo de la coraza físico-anímica.

En casos individuales se han observado buenos resultados con medidas físicas: masaje, drenaje linfático, movimiento, entrenamiento físico. Incluso desde el enfoque de la medicina convencional se reconoce “la ayuda en esta situación de los masajes y ejercicios posturales, junto con técnicas de relajación o terapia del comportamiento”. En el libro de la Sociedad Española de Reumatología (S.E.R.) se dice que forman parte del tratamiento los masajes, ejercicios de estiramientos musculares y la aplicación de calor local. “Todas las medidas resultan muy eficaces”. Algo parece que está cambiando en la “rígida estructura” sanitaria.

  1. Remedios antroposóficos

Dependiendo de la constitución de la persona pueden ser de gran utilidad para distender y “abrir” los músculos. Se han observado resultados positivos con Magnesio a dosis elevadas (600- 1200 mg.). El magnesio tanto en medicina antroposófica como en espagiria es, entre otras cosas un relajante muscular y favorece la disolución de la enfermedad y su resolución en un estado más saludable. Además, según los antiguos, es portador de luz.

El Árnica es un remedio que mejora el ensamblaje del Yo, de los sentimientos, emociones y pensamientos. Mejora el ensamblaje del tejido conjuntivo y muscular del organismo físico, mejorando la movilidad del músculo y favoreciendo el tono correcto (eutonía) de las fibras musculares.

  1. La terapia con medicamentos alopáticos

No somos muy partidarios de utilizarlos ya que se ha demostrado que es muy limitada. No se observan resultados con analgésicos o con cortisona. Los antidepresivos en estudios a corto plazo dieron resultados positivos, sin embargo a largo plazo sus efectos se pusieron al mismo nivel que el de los placebos (aparentes remedios sin ningún contenido medicamentoso). Los pacientes van tomando cada vez más medicamentos intentando encontrar el remedio al dolor, sin conseguirlo.

Karmelo Bizkarra Maiztegi.  Director médico del Centro de Salud Vital Zuhaizpe.   Especialista en medicina Higienista, medicina Antroposófica, medicina Espagírica y medicina Psicosomática. Master en Bioenergética y formación en teoría Reichiana. Su quehacer médico se desarrolla a través de un programa de integración de la salud física con la salud psicoemocional.

Guadalupe Lizaso. Farmacéutica, Enfermera Antroposófica y Nutricionista.  Durante su vida profesional ha estado en contacto con los alimentos, tanto como directora de calidad en varias empresas alimentarias, y como profesora de nutrición en Enfermería. Es Master en PNL y Coach integrativa. Actualmente forma parte del equipo médico del Centro de Salud Vital Zuhaizpe, donde trabajamos la salud desde una visión integradora. Buscamos que la persona aprenda a cuidarse para curarse, que entienda la salud y la enfermedad desde una perspectiva diferente, que le ayude a mejorar su calidad de vida.

Teléfono de contacto: 626297484.

web: www.zuhaizpe.com

email: zuhaizpe@zuhaizpe.com

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