El papel del hombre durante el primer embarazo

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Llega el día y ella me dice: “¡¡¡Estoy embarazada!!!”. Qué alegría, digo yo…¡Y qué miedo!

Alegría, sorpresa, miedo, preocupación, quizá alguna más… Esta mezcla de sensaciones que vivimos los hombres ante la noticia, se va disipando durante los primeros meses…o no…

Automáticamente después de la noticia, me electriza un pensamiento: ”¡No puede ser una niña, tiene que ser un varón!”. Y me asombro, ¡no puedo dar crédito a lo que mi mente me dice! ¿Qué hay detrás de esta creencia? ¿De dónde viene este pensamiento? ¿De mi padre, que insistía en “que no se perdiese el apellido” y que para eso tenia que tener “descendencia”? ¿O de millones de años de haber sido los proveedores de las familias? ¿Procede mi deseo realmente de las cavernas?

Y después de estos primeros momentos, ¿qué hacer? ¿Qué papel tomar? ¿Cómo me comporto?

Durante este tiempo lo que descubrí es que nosotros reaccionamos como hombres ante el embarazo, no como mujeres. Es decir, que los resortes del inconsciente colectivo del sistema humano saltan como muelles milenarios: La responsabilidad, proveer, la economía del hogar… Eso, si, unido a la alegría (o no) de ser padres.

padre con miedo uakixMuchas sensaciones y sentimientos juntos, mucha confusión emocional. ¿Cuál va ser mi rol durante este tiempo? ¿Cómo sobrellevar este miedo? Y, sobre todo, ¿dónde se aprende a gestionar todo esto?

Por lo que he podido observar, puede haber dos posturas extremas: La del padre (¿por qué se dice “futuro padre” si ya lo está siendo?) que decide despreocuparse de la experiencia por diferentes motivos: exceso de trabajo, desorientación emocional, desvinculación con el tema, con la pareja o con el mismo, el que no quiere asistir al parto… Roles que afortunadamente van menguando con el tiempo. Y por otra parte los que se dedican a leer todo lo que les cae entre manos y que aleccionan a la mujer sobre sus “obligaciones de embarazada”. Cualquiera de ellas molestan a la madre y al hijo, por supuesto. Ya que se hacen desde la parte menos emocional, desde la desapegada y desde la racional.

SI los hombres estamos preparados por millones de años de condiciones genéticas y culturales para conseguir objetivos, ¿qué hacer con la parte emocional?

Si la mujer es la que contribuye con la ternura y los sentimientos maternales, ¿qué hace un padre que desea lo mismo?

La postura equilibrada sería la que proviene del acompañamiento y el amor.

El acompañamiento a la madre en su proceso. Este va a ser profundo, en ocasiones rápido, y sobre todo diferente a todo lo que conoces anteriormente de vuestra relación: Va a cambiar su organismo para adaptarse a su nuevo “inquilino” y su cuerpo llegando a deformarse para sostener y alimentar tanta vida como está creciendo en su interior.

Acompañar también significa aceptar, aceptar sus cambios de humor, su gozo y sus miedos. Y acompañarlos desde la postura del que no se está transformando tanto.

Para nosotros es una ventaja (aunque a algunos nos gustaría tener esta experiencia) poder mantener nuestro equilibrio físico y emocional, así podremos estar presentes ante las necesidades de ambos, ante sus alegrías e irritaciones, ante sus angustias e ilusiones.

alegria embarazo uakixAmar a tu compañera porque es ella la que se ha encargado de recoger tu semilla y darle “forma”. Amar su cuerpo porque es el que está suministrando a vuestro hijo su alimento y sus primeros contactos con la vida, con sus sentidos, con sus emociones.

Muchos hombres tienen miedo a hacer el amor con sus parejas por miedo a dañar al feto. Hoy ya se sabe que es imposible. Si no existe una causa especial, no hay ninguna razón física por la que tú y tu pareja no podáis hacer el amor durante el embarazo. El pene no puede dañar al bebé de ninguna forma durante el acto sexual. Incluso el semen, rico en prostaglandinas naturales que contribuyen a las contracciones del útero, puede facilitar el inicio del parto.

Amar. Amar a ambos contribuyendo a crear un hogar para los tres. Puedes dedicarte a diseñar o colaborar a decorar la habitación del futuro bebé, puedes acompañar a tu mujer a elegir su ropita, pero sobre todo, haz lo posible por acompañarla a las revisiones médicas y a las clases de preparación al parto. Ella quiere sentir al padre a su lado en todo momento, y vuestro hijo también.

Y no es fácil vivir esta experiencia cuando ella comienza a desviar la mirada de nosotros, los padres, y enfocarla más en ella y en su nueva relación. Así, poco a poco, durante nueve meses, nos vamos preparando para la llegada del nuevo bebé.

Amar y amar mas aun, gracias a vuestro hij@ a través de ella.

Y amar al bebé que está formándose a través del cuerpo de la madre.

Es hermosísimo cómo puedes llegar a tener contacto con vuestro hij@ a través del contacto corporal. Cómo puedes ver su evolución gracias a los avances tecnológicos y escuchar su corazón.

Y no te olvides de hablarle. Si, al futuro bebé. El oído es el primer sentido que desarrollamos en el útero materno y es el primero por el se conecta al mundo exterior.

Háblale, cántale y comienza de esa forma vuestra relación, te sorprenderá lo que puede llegar a ocurrir mas adelante. Seguro que vuestro hijo reconoce vuestras voces y canciones cuando ya esté en el mundo exterior.

Y sobre todo, vive tus temores de una forma compartida, vais a ser ahora tres.

Recuerda que lo opuesto al miedo es el amor. Y ama cada momento para que tu pareja y vuestro hij@ crezcan en el amor.

Luis Dorrego

luis dorrego uakix

Practicioner en PNL y formado en Constelaciones Familiares y Organizacionales, Inteligencia Emocional, Sinergología y facilitador de PSYCH-K. Miembro de AECOP (Asociación Española de Coaching Ejecutivo-Organizativo y Mentoring), Experto en Comunicación, Puesta en Escena y Superación del Miedo Escénico, realizo mi trabajo como formador alrededor del desarrollo psicofísico, el cuerpo expresivo y las emociones.

Actualmente también imparto cursos sobre Práctica de la Inteligencia Emocional, Asertividad y Relaciones Positivas, Negociación y Resolución de Conflictos, Educación Emocional para Padres y Profesores, entre otros. También soy facilitador de Psicoescena®, taller terapéutico para sanar heridas personales, así como de Constelaciones Familiares y Organizacionales.

Escritor teatral y autor de varios libros y publicaciones sobre la utilización de las técnicas teatrales en diferentes campos de la enseñanza, entre ellos, Dirección Escénica, Ediciones La Avispa, 1996, Técnicas dramáticas para la enseñanza del español, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Alcalá, 1997, Propuestas para dinamizar la clase de ELE, Editorial Edelsa, Madrid, 2006, Los lenguajes dramáticos del Naturalismo al Realismo Mágico, Editorial Ñaque, 2006, y Coaching a Escena, Editorial Ñaque, 2013.

Director escénico con una experiencia de más de veinticinco años, galardonado tanto en España como en el extranjero.

Desde 1985 he sido profesor en diferentes universidades, tanto fuera como dentro de España: Universidad Complutense de Madrid, Universidad de Nueva York, Universidad de Nueva York (NYU), George Washington University (GWU), Siracuse University, Universidad de Alcalá de Henares, Fundación Ortega y Gasset, Fundación Rafael del Pino e Instituto Cervantes, entre otras.

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