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El humor de la vida o la vida del humor

por Prof. Dr. Ignacio Zaragoitia Alonso Comentar
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Se hace un análisis, de distintos puntos de vista, sobre la importancia del humor en la saluddel ser humano en forma general. La argumentación se establece ofreciendo elementos con basamentos científicos de la forma concreta de afrontamiento ante situaciones de conflictos y manejo de la existencia cotidiana con preservo de la salud mental cuando el enfrentamiento se realiza con adecuado sentido del humor o cuando la respuesta es apoyada por un humor adecuado. Se plantea la historicidad del humor como elemento presencial en el desarrollo del quehacer diario del hombre en el contexto social.

 

Desde la era antigua se daba una importancia primordial al humor en la vida del ser humano.

En el lejano Oriente, la risa es muy apreciada, los budistas zen buscan la iluminación a través de una gran carcajada. Hace más de 4000 años en el antiguo imperio chino, había  unos templos donde las personas se reunían para reír con la finalidad de equilibrar la salud. En la India también se encuentran templos sagrados donde se puede practicar la risa. También Sócrates (s. VI a. C.) expresaba: “La alegría del alma forma los bellos días de la vida”.

Sin embargo, la filosofía de Occidente no ha considerado bien a las personas divertidas o con humor, probablemente esto pudiese estar influenciado en parte por el cristianismo u otras religiones donde está bien visto sufrir en este mundo para conseguir una recompensa en el otro.

Haciendo un poco de historia, buscando el encuentro con la sabiduría, la palabra humor proviene del latín, lengua romance que le da la significación de HUMEDAD, y es que en la antigüedad se pensaba que la relación salud-enfermedad estaba dada por la relación que existían en los cuatro humores del organismo y no es hasta el final del siglo XIX que se anuncia el término en la estética filosófica correspondiendo a la actual comprensión y que responde a una actitud en la observación de los elementos cómicos de la existencia del ser humano.

bolitasLa historia nos remite a manifestaciones culturales y artísticas relacionadas directamente con la risa. Nuestro amplio acervo cultural prehispánico, nos muestra dentro de la cultura Totonaca en el centro de Veracruz, una producción fecunda y acertada de figurillas sonrientes, éstas suelen representar a Xochipilli, dios de la música, de la danza, de la procreación y del nuevo maíz. El artista Totonaca, no solo se inspira en la plástica Olmeca, sino también en el período preclásico de Tlatilco, en el cual a causa de un vitalismimo pregnado de buen humor y de inspiración es más patente la adopción del rictus de la risa.

Corrían los años de la década del 60 cuando comienza a estudiarse el humor en la vida y en la salud del hombre.

Un defensor y permanente expositor sobre la temática del humor relacionado con aspectos psicológicos ha sido W. Fry, al cual no se puede dejar de mencionar cuando se debata sobre estos elementos de la vida del hombre en sentido genérico, quien destaca, de maner categórica, la importancia de este acto, gesto o actitud ante la vida.

Durante el desarrollo del ser humano, uno de los elementos que más atrae a las personas es la risa o su atenuación; en un bebé la sonrisa que nos muestra es uno de los mejores regalos que nos da la vida, lo que refleja un estado de bienestar y salud.

No hay que sentirse bien para buscar tener buen humor; a pesar de las adversidades de la vida, el hombre se debe entrenar constantemente en mantener el ánimo a disposición de chiste, la broma, pues la vida es muy seria para tomársela en serio.

Sonreír o reír no significa que no se tomen las cosas en serio, por el contrario, como veremos aquí, la risa es algo muy serio. O recordando palabras de Alejandro Casona: “No hay ninguna cosa seria que no pueda decirse con una sonrisa”.

En una ocasión le preguntaron a un humorista si él hacía fácil su papel, a lo que respondió que en lo absoluto, por lo serio y complejo que era esta actividad; es más fácil hacer llorar  una persona que hacerla reír. Y no dejaba de tener razón.

Una situación que llama la atención es que en la ingestión de bebidas puede constituir el gancho donde el individuo cuando toma ”dos tragos” se vuelve más locuaz, parlanchín, temeroso y/o cariñoso-alegre. Y esto agrada al individuo, por lo que repite las dosis, con el riesgo de caer en la adicción, realiza una sustitución de la alegría natural por la artificial mediante el consumo de bebidas con contenido alcohólico.

La primera redacción de este artículo se lo dimos a leer a una destacada asesora de programas de televisión, buscando, de forma ampliada, criterios rígidos del artículo, o por llamarlo de otra forma, críticas a raja tablas, y grande fue mi sorpresa cuando nos apunto 12 aspectos que debía corregir o aclarar. Creo en honor a la verdad algunos estuvieron plenamente aceptadas pero dentro de los que merecieron nuestra defensa estuvo lo referente a cómo lograr esta actitud ante la vida del mantenimiento del buen humor y cuales eran las acciones que las personas debía realizar; y aquí va la aclaración. El objetivo del artículo no es explicar la risoterapia o profundizar en los conceptos teóricos prácticos de una terapia donde se ponga a prueba y se oriente llevar a la práctica lo que alertamos que es importante hacerlo práctico. No proponemos una receta, orientamos y fundamentamos algo que nos puede ayudar a nuestra salud.

Lo primero que pierde un paciente con trastornos mentales (salvo en algunas enfermedades es la capacidad de reír. Incluso en algunos trastornos de personalidad sería grotesco el reír.

¿Cómo lo podría lograr un Paranoide, un obsesivo o un hipocondríaco? Si seguimos esta línea de razonamiento, la salud mental también estaría dada por la persistencia del buen humor y la capacidad conservada de reírse, aunque no sólo para algunas cosas.

Y es que no nos referimos al humor = chiste, hacemos referencia al humor como medio de enfrentar la vida, darle a los problemas la importancia en su justa medida, como decimos a los pacientes en consulta, hay personas que se ahogan antes de llegar al río. Esto viene dado por la visión fatalista de las cosas. Lo malo pasa, claro, lo bueno también, y así se va forjando, con estos eslabones, la cadena de la vida, que puede servir para atarnos, pero también para jugar y hacer música.

Los conceptos preestablecidos también hacen que las personas los sufran y se angustien.

Se da el caso del hijo que deja a la madre para constituir un nuevo hogar, y ella, en su afán de mantener el lazo afectivo “permanente”, lo recrimina, aludiendo que ella fue buena madre pues nunca “le puso padrastro a sus hijos”, y ahora, se queda sola. Creo que este elemento, además de ser una burda manipulación, conlleva la gran contradicción existencial del sufrimiento en si. Debió pensar en ambas cosas, en su hijo y en su felicidad, y no hace única y exclusivamente su felicidad a expensas de su hijo, o de tenerlo siempre a su lado.

En otras palabras, disfrutar su vida y no la vida de otras personas; tal vez si le hubiera “puesto un padrastro” ahora no sería tan infeliz parachicarisa con ella ni para con su hijo. O tal vez vería la separación de su hijo como algo necesarios para él y como más normal. Pero vayamos por paso. El humor no es reírse del prójimo, de la desgracia ajena, del que tropieza o resbala con una cáscara de plátano o el chiste del cake en la cara; esto sería el chiste infantil, la gracia del payaso. El buen chiste, además, implica inteligencia para interpretar las cosas, agilidad mental para no quedar con la boca abierta sin haber entendido nada y, por supuesto, el disfrute de la originalidad del mismo y su incursión en el terreno de la sorpresa.

El humor verdadero debe comenzar con nuestra propia persona o hacia nuestra propia persona. Ser capaz el individuo de hallar comicidad, puede poner a prueba la capacidad de observación propia, para constituir el primer paso de tomar la vida menos en serio. Y, ojo, esto no impide irresponsablemente realizar las tareas, cumplir los deberes y obligaciones a medias, jaranear con todas las cosas serias y en todo momento, porque sería caer en el error filosofal de confundir lo particular con lo general.

Sigmund Freud atribuyó a las carcajadas el poder de liberar al organismo de energía negativa, algo que ha sido científicamente demostrado al descubrir que el córtex cerebral libera impulsos eléctricos negativos un segundo después de comenzar a reír. El córtex prefrontal medial según investigadores del Instituto de Neurología de Londres y de la Universidad de York, en Toronto, Canadá, publicada en la revista Nature Neuroscience es el área que se asocia con la risa.

Un aspecto de un interés aclaratorio resulta de la hipertrofia que se puede hacer de este recurso y correr el riesgo de aterrizar en un campo minado por la pérdida de la distancia crítica y transformándonos en unos eternos conformistas. No se debe exagerar en la utilización de un recurso que nos hace soportar las discrepancias entre lo ideal y lo real.

Adecuadamente utilizado, en situaciones de crisis y conflictos, hace la vida un poco más llevadera y nos prolonga la misma. Sacando un pensamiento del refranero popular s sabiduría insiste en que al mal tiempo…

A menudo, en la consulta diaria, o mejor dicho, en la primera consulta con un paciente supuestamente deprimido, en el interrogatorio general incluimos una pregunta, tan sencilla, pero que si la analizamos a fondo nos aporta elementos de considerable valor. ¿Cómo le dicen a Ud en su casa? Pero, ¿cuál es el valor de esta pregunta tan simple?

Podría ser un elemento jocoso en una situación seria y protocolar pero conlleva no sólo a una relajación de tensiones sino que nos da paso a que nos consideren persona de confianza mayor. Por supuesto, en el resto de la consulta no lo llamaremos por el apodo, siempre por su nombre propio. Déjenme confesarles, sin ánimo o ambiente sacerdotal, que en ocasiones ante esta pregunta que le hacemos al paciente, la respuesta va unida a un esbozo de sonrisa, quizás por lo inesperado de la misma. En esto se asemeja al chiste, porque sin perjudicar, lo dicho toma a la persona de sorpresa. Desde un punto de vista clínico, ¿cómo se traduce esto? Con este tipo de reacción podemos interpretar, con un mínimo margen de error, que a pesar de la depresión existente, aunque sea en su mínima expresión, existe una movilización afectiva. Por tanto, algo ha disfrutado en esto, y recordando que en estos pacientes un elemento que los caracteriza es la presencia de anhedonía, incapacidad para sentir placer, la traducción de esta sonrisa sería la conservación, aunque fuese mínima aún, de esta capacidad de disfrute, por movilización en el campo del afecto.

Yo compararía al humor, al buen humor, con la sal en la comida. Con una pequeña cantidad todo nos sabe mejor. Pero si no la agregamos, lo desabrido no nos dejará disfrutar ni del mejor de los manjares (pregúntenle a los hipertensos). Igual o peor ocurre si “se nos va la mano” en echarle sal a la comida, el organismo reacciona de forma adversa. El dicho que las cosas quedan saladas cuando las personas están enamoradas es porque no están atendiendo a lo que hacen, pensando en el amor que le ocupa mucho espacio en la mente, pero con esto se justifican. No es por otras cosas. Debe buscarse la justa medida, lo que implica, además, el momento y el lugar adecuado, con la persona adecuada para hacer uso de un recurso de inestimable valor. Lo importante no es ser gracioso, lo que decide es cae en gracia. En las relaciones cotidianas el buen humor es un importante factor mediático.

No debe caer en el terreno de las discusiones que una jocosidad a tiempo disminuya tensiones, anime y haga más amena una charla o un discurso. No puedo olvidar en mi formación de estudiante (sin mencionar santo, pero si el milagro) la virtud que tenía un profesor de hacer el chiste en el momento oportuno y tan acorde con el tema que impartía que una conferencia con él, al cabo de dos horas pasaba como un relámpago, y sobre todo, se aprendía de forma más fácil. En contraposición, recuerdo otro, con manifestaciones tan etiquetadas y almidonadas que no pocos se quedaban cabeceando y hacían de sus conferencias el reino desgarrador del aburrimiento. Recordamos ahora las palabras de Friedrich Nietzsche cuando expreso que la potencia intelectual de un hombre se mide por la dosis de humor que es capaz de utilizar.

Bueno, y hablando de sueño, si hasta ahora el lector no se ha dormido, podemos continuar con un aspecto un poco más científico y que se vincula directamente con el buen humor, y es la presencia en el organismo de unas sustancias llamadas endorfinas. Pero, ¿qué son y que importancia tienen estas sustancias? Además, ¿qué relación tienen con el estado de ánimo o, más específicamente, con el buen humor?

endoEn la década de 1970, los científicos observaron que la hipófisis anterior también producía sustancias llamadas endorfinas, que son péptidos que actúan sobre el sistema nervios central y periférico para reducir la sensibilidad al dolor.

Se había encontrado que existían receptores cerebrales humanos específicos para la morfina, un potente analgésico comercial. La construcción inversa propuso la búsqueda de una sustancia que nuestro cuerpo produciría de forma natural, a la que los receptores respondían antes del uso de la morfina. Y por esta razón se halló la endorfina, una morfina de fabricación endógena. Se plantea que tiene un papel importante en la neurotransmisión en el Sistema Nervioso Central así como su capacidad de despolarizar las membranas de las neuronas conllevando a una disminución del impulso nervioso.

La confianza del paciente en curarse puede estar relacionada con la liberación de estas sustancias químicas cerebrales.

Pues bien, estas sustancias se encuentran en aumento cuando prevalece un estado de ánimo placentero, cuando hay alegría, optimismo y felicidad. En una noticia dada recientemente se expresa que las risas y hasta las carcajadas, “activan el sistema inmunológico y pueden servir, incluso, de calmante natural”. Con la carcajada “se ensanchan los pulmones y se oxigenan los tejidos, por lo que se facilita la respiración”, al tiempo que se destacó que “produce un estado de relajamiento general, motivado por el descenso de la presión sanguínea y del ritmo cardíaco”.

Se puntualiza también que los estudios científicos demuestran que la risa inmuniza contra la depresión y contra la angustia y que cinco o seis minutos de risa continua actúan como analgésico. En este sentido, sostuvo que al reírse una persona “entran en funcionamiento cerca de cuatrocientos músculos y el funcionamiento de algunos de ellos sólo se puede realizar mediante la risa, lo que ayuda a liberar la tensión acumulada en la columna vertebral y disminuye el dolor”. Como técnica, la Risoterapia se utiliza para eliminar bloqueos emocionales, físicos y mentales.

Los expertos aseguran que reírse con ganas rejuvenece, adelgaza, relaja los músculos, mejora la capacidad respiratoria. Los efectos no son únicamente físicos, también son psicológicos y es que, después de reír durante un rato, los pacientes se sienten más felices, comunicativos y llenos de energía, lo que les hace afrontar la vida de un modo mucho más positivo.

Por otra parte, en un estudio publicado en la revista “Archives of General Psichyatry” se plantea que la mortalidad por patologías cardiovasculares es mucho menor entre la personas optimistas. Una investigación desarrollada durante diez años por un equipo de psiquiatras y psicólogos holandeses acaba de demostrar que las personas con una visión luminosa de la vida tienen menos probabilidades de morir a causa de una enfermedad cardiovascular que aquellas que ven su existencia como un valle de lágrimas, especialmente en la tercera edad. Los investigadores iniciaron su estudio en el año 1991, seleccionando a 475 mujeres y 466 hombres holandeses de edades comprendidas entre los 65 y los 85 años, con hábitos de vida similares e historiales médicos semejantes. Cada uno de ellos fue sometido a un test idéntico al que la sanidad holandesa utiliza para calibrar el bienestar personal de su población en edad de jubilación, y que distribuye a los individuos según se consideren personas positivas para quienes la vida está llena de felicidad y retos apasionantes, o más bien individuos pesarosos que creen que su existencia sólo les depara problemas.

Diez años después, habían fallecido 397 de los 941 pacientes sometidos al estudio. Y el 77% de los que murieron de infarto, isquemia o parada cardiaca pertenecían al grupo de los pesimistas, y sólo un 23% al de los optimistas. Entre quienes murieron por otras causas, la relación era sólo del 55% y el 45% respectivamente.

 

Las tres variantes fundamentales del humor son: el humorismo, la comicidad y el chiste.

 

Tabla I: Diferencias entre el humorismo la comicidad y el chiste

  El Humorismo
La Comicidad
El chiste
Intencionalidad
No tiene
A veces tiene
Generalmente tiene
Participantes
Una persona
1 ó 2 personas
3 ó más personas
Efectos
Sonrisa
Sonrisa o risa
Risa a carcajada
Vía Comunicación
 Verbal (hablada o escrita) Extraverbal
Verbal y extraverbal
Objeto del mensaje  El autor
El actor
La víctima
Mecanismo
Superación de etapas pasadas
Exageración,pantomima, ingenuidad Doble sentido, imprevisto,juego de palabras
Orientación de la burla  Auto burla verbal
Auto burla gestual
Heteroburla verbal
Prototipo
Monólogo, anécdota, relato Actuación cómica
Chiste o cuento
Contexto
Literatura, Cine, TV, teatro, cabaret
Cine, TV, teatro, cabaret, prensa
Veladas, TV, cabaret, literatura, teatro
Origen
Nace
Se actúa Se hace
Recepción
Se siente Se reconoce por comparación Se interpreta o descubre
Exigencia
Capacidad empática del oyente
Aptitudes histriónicas
Ingenio y comprensión del oyente
Verbo a utilizar
Ser (se es humonrista)
Tener (tiene comicidad)
Hacer (hace chistes)
Ejemplos
Internacionales

Jardiel Poncela, Mark Twain

Chaplin, Cantinflas, Jerry Lewis

Porcel, Olmedo, R.Parrofa
Ejemplos
Nacionales
 Zumbado, Núñez Rdguez Arredondo
 Toirac

 

OTRAS FORMAS DEL HUMOR

Características que en alguna medida comparten puntos o espacios de contacto con el chiste y que en algún momento tienen una acción afectiva son las que entraremos a detallar.

• La Sátira, en literatura, texto en prosa o en verso que emplea la agudeza bajo la forma de la ironía, la alusión o la burla para mostrar la locura, la injusticia y la necedad humanas. La sátira también se encuentra en el periodismo y alcanza el ámbito de las artes plásticas a través satirade la caricatura y de movimientos pictóricos como el expresionismo. El término deriva del latín satyra, ‘mezcla’ o ‘plato colmado’, y se relaciona con el adjetivo también latino que significa ‘repleto’.

Satyra designa, en realidad, una forma poética propiamente romana. En el renacimiento, como resultado de una falsa interpretación de la etimología, se asoció con la palabra sátiro, por lo que adquirió la connotación de burla lasciva. De todos modos, desde la antigüedad se suponía que las sátiras señalaban debilidades y alertaban sobre las conductas reprobables. Una sátira contra la cultura y la sociedad de la época del autor. Para Erasmo, la “señora locura” es la estupidez que afecta a todos los seres humanos (excepto a los más sencillos) y a todas las capas sociales (desde el papa hasta los reyes y señores).

 

Sátiros, en la mitología griega, divinidades de los bosques y montañas, con cuernos y colas y a veces con piernas de macho cabrío. Los sátiros eran los compañeros de Dioniso, dios del vino, y pasaban su tiempo persiguiendo a las ninfas, bebiendo vino, danzando y tocando la siringa, la flauta o la gaita.

Ironía, también llamada antífrasis, figura retórica en la que las palabras transmiten un significado diferente del literal, entre el humor seco y el ligero sarcasmo, o, más sencillamente, figura mediante la cual se dice lo contrario de lo que se dice. Abundan los ejemplos coloquiales: decir “¡qué bonito!” para enfatizar una mala acción o un error. El escritor cubano Virgilio Piñera recurre a la ironía en su cuento “La carne”: los personajes, ante la escasez de carne, deciden alimentarse cortando filetes de su propio cuerpo.

Relacionada con el sentido del humor, la ironía implica un ejercicio de distanciamiento crítico por parte del individuo con respecto a sí mismo y a las cosas que lo rodean. Próxima a la parodia y a la sátira, la ironía, al trabajar en ese delicado límite entre lo verdadero y lo falso, desestabiliza el propio funcionamiento de la lengua (afirma y niega a la vez), además de quebrar las falsas certezas.

Propone, además, un equilibrio entre lo cómico y lo serio. Como dice Ronald Knox, “hemos perdido, o estamos perdiendo, la capacidad de tomar el ridículo en serio. Que nos hemos acostumbrado a las lecturas de humor y eso ha vacunado nuestros sistemas contra el saludable veneno de la sátira”.

Otras figuras retóricas, como la lítotes o el eufemismo, tienen que ver con la ironía, sobre todo porque la atenuación (en el primer caso) y fórmulas consideradas políticamente correctas (en el segundo) rozan lo risible, muchas veces sujetas a la intención y la entonación del hablante. Entre otros ejemplos, merece la pena recordar a grandes maestros de la ironía como Oscar Wilde, Bertolt Brecht y Enrique Jardiel Poncela.

Parodia: Imitación burlesca. Parodia (del griego, odé, ‘canto’, y pará, ‘al lado de’, ‘contra’), así pues la parodia significa el canto de lado, el contracanto o contrapunto. Entre los griegos, a través de la interpretación de Aristóteles, la parodia estaba asociada a lo cómico y, con tal perspectiva, incluía la ridiculización de lo heroico.

Sarcasmo: Burla sangrienta, ironía mordaz y cruel con que se ofende o maltrata a alguien o algo. Figura que consiste en emplear esta especie de ironía o burla.

Recordemos que los ensayos de Edgar Allan Poe se hicieron famosos por la ingeniosa utilización del sarcasmo.

Pues bien, ya tenemos elementos corporales endógenos que se modifican con el buen humor, elementos exógenos como los músculos y el efecto sobre determinados sistema u órganos, pero debemos además hacer referencia a un aspecto vinculado con el estado de ánimo alegre, y es el optimismo, el ver la vida de forma positiva.

Hemos conocido personas con esta cualidad de la que se desprende un increíble poder aglutinante. Actúan como un imán en el momento que se realiza la toma de decisiones. Por lo menos convencen que los problemas no son imposibles de resolver, esgrimen como ley que los problemas se han hecho y no lamentarnos de ellos y quizás tan importante como los anteriores recordarnos que somos seres humanos. Es en este punto que favorece el acercamiento de otros seres humanos.

En los últimos años la cognición positivista que se debe asumir en el momento de enfrentar los problemas, conflictos o dificultades se ha ido generalizando como mecanismo de hacer la tarea más fácil.

Recuerdo a un amigo que cumpliendo con la labor de ayudar a la esposa en las actividades domésticas, específicamente de lavar o tender la ropa, cosa que le era sumamente desagradable, ese día casi hacía un “motivito” en la casa: ponía música, preparaba unos coctelitos y bailaba un poco y cuando menos lo esperaba ya había terminado. Era unir lo agradable con lo desagradable, era como la unión de un ácido con un álcali para neutralizar la reacción química. Claro, en más de una ocasión yo le recomendé que no fuera a abusar de eso por el peligro que entonces quisiera lavar todos los días. Pero bueno, un poco le jugaba la picardía a la vida.

Psicoterapéuticamente hablando, esto está muy bien establecido, lo que sucede es que habitualmente no nos esforzamos en darle una mejor salida a las cosas desagradables y las sufrimos, cuando en realidad de todas formas tenemos que hacerlas.

Una labor meritoria hay que destacar cuando se trata de llevar la risa a niños que se encuentran ingresados en diferentes hospitales. La Fundación Theodora trabaja en España desde marzo de 2000 y se encarga de contratar y organizar las visitas de “doctores sonrisa” que por el momento ejercen su actividad en ocho hospitales del país. Compuesta de un grupo de profesionales, la mayoría de ellos actores, artistas y/o payasos. Previamente se preparan para conocer determinados aspectos de la salud, como el mantener una higiene intachable cuando están en contacto con niños con pocas defensas. Además también hablan antes con las enfermeras de la planta que son las que les orientan del estado de ánimo y de salud de los pequeños. En función de todo esto y de su experiencia así actúan de una manera u otra. También con estos objetivos se ha constituido “Payasos sin Fronteras” y “Pallapupas”. En Cuba se realiza una actividad similar fundamentalmente en salas de Oncología Infantil.

 

Algunas recomendaciones para fomentar el buen humor podrían ser las siguientes:

- Frecuente espectáculos humorísticos, vea películas cómicas, trate de tener en mente siemprechaplin algunos chistes.

- Para que su buen humor caiga realmente bien, no hay nada mejor que reírse de sí mismo.

- Busque el lado gracioso, no de situaciones trágicas, pero sí de los problemas, imprevistos, situaciones embarazosas, etc.

- Fomente todo el buen humor que pueda conseguir de otros, y estimúlelo con el suyo propio.

 Otra corriente muy en boga para apoyarnos en algo y variar el ánimo es la llamada energía, que parte de culturas milenarias y cuya pretensión es influir sobre los elementos negativos del cuerpo humano.

 En fin, que el resultado de todo lo anterior es la búsqueda de la plenitud del hombre, y yo diría: inflúyase sobre el humor o estado de ánimo primero y muchas cosas serán diferentes, no todas, pero si muchas. Y para obtener algo oigamos el consejo de William Shakespeare: “Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada”.

Es por esto que se debe hacer todo lo posible e imposible para que la felicidad dependa de uno y no de los demás y con ello se ha adoptado el mejor plan que existe para vivir lo mejor feliz posible. Nos recuerda el comediógrafo francés Marcel Achard que para triunfar no vasta sólo con levantarse temprano, es necesario hacerlo con buen humor.

 Y sin ánimo de ofender, de lo cual estoy muy lejos, en la distancia y en el tiempo, recuerdo aquél corolario donde se plasmaba que:

“El hombre es el único animal que ríe” - y exhortaban-: “Ría, no sea animal”. O como aquél pensamiento anónimo que nos sugiere lo siguiente: “Sonríe aunque sólo sea una sonrisa triste, porque más triste que la sonrisa triste, es la tristeza de no saber sonreír.

Bueno, y ¿con relación a los años? Se piensa que el anciano es una persona amargada, resabiosa y peleona. Pueden ser que algunos los sean pero no debe establecerse como regla indiscutible. No creo que los años hagan daño mientras… se suban escaños.

Es en este momento que nos viene a la mente aquella descripción de Mark Twain, en Tom Sawyer: “...el anciano rió estentórea y gozosamente, agitando su anatomía de la cabeza a los pies, y terminó diciendo que aquella risa era dinero, pues disminuía las cuentas del médico".

 Si como decía Charles Chaplin, que fue un anciano activo y de buen humor, el humor es el dolor que ríe, hagamos que constantemente continúe el dolor riendo pues de esta forma el dolor no será tanto dolor ni las penas tanta pena.

 O como filosóficamente acotaba Henry Ward: “una persona sin sentido del humor es como un coche sin amortiguadores, salta de dolor con cada piedra del camino”. No demoremos más entonces y acabemos de poner el amortiguador a nuestro coche.

 La vida tiene un gran humor, démosle vida al humor.

 

Bibliografía

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