"Dormía y soñaba que la vida era bella; desperté y advertí que la vida era deber." Immanuel Kant

¿Somos esclavos del trabajo?

por Manuel Rodriguez Alejandre Comentar
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¿SOMOS ESCLAVOS DEL TRABAJO?


Estamos en la fase de construcción de un nuevo sistema: social, económico, político y cultural.

Mientras los políticos se afanan por encontrar soluciones en el final de una forma de entender y vivir la economía, la política, el trabajo, la producción y el consumo, la base de la sociedad está gestando nuevos estilos de vida en todas las áreas.

Una de las más importantes en este proceso de construcción es el área del trabajo, en donde la edificación de algo nuevo está en la base de la aportación de cada individuo, y en la responsabilidad individual por la construcción colectiva.

Para ello, cada uno necesitamos llevar a cabo nuestra propia revolución interior. Y ésta comienza por renunciar a las creencias antiguas, propias del antiguo modelo del trabajo. Creencias del tipo “El trabajo es una obligación y un sacrificio”, “Te ganarás el pan con el sudor de tu frente”, “Lo importante es encontrar una buena colocación”, “Somos esclavos del trabajo”, “Qué remedio nos queda”, “Nadie se hace rico trabajando”, etc.

 

 superwoman

NECESITAMOS LLEVAR A CABO

NUESTRA PROPIA REVOLUCIÓN INTERIOR

 

 

La forma en la que hemos concebido y vivido el trabajo desde hace trescientos años con la revolución industrial, se ha quedado anticuada. Ha servido, bien y mal, para una etapa histórica que ahora está tocando a su fin.

 

El antiguo paradigma laboral-empresarial estableció unas características que cobraron fuerza y que se desarrollaron con la Revolución Industrial en sus diferentes etapas. Desde la máquina de vapor en el siglo XVII, pasando por el fordismo o modo de producción en cadena (de Henry Ford), las aportaciones de Frederick Taylor y su “organización científica del trabajo” (el “taylorismo”) hasta la última fase de la revolución informática o tercera revolución industrial, con el “taylorismo digital” o la mecanización llevada al proceso informático, todo ello, con ausencia de creatividad y autonomía personal.

 

Algunas de estas características son:

 

  • El control jerárquico basado en la obediencia.
  • La motivación es externa al individuo y está centrada en el binomio premio-castigo.
  • La disciplina como herramienta de productividad.
  • El objetivo casi exclusivo de máximo beneficio; nunca es suficiente.
  • La falta de autonomía personal (“Hago lo que me dicen. No debo pensar, ni opinar, ni decidir”).
  • La lucha competitiva fuera y dentro de las empresas.
  • La discordia entre los intereses del trabajador y del empresario.

 

En la actualidad esta forma de entender el trabajo está ocasionando que muchas personas se sientan inseguras y temerosas ante la inestabilidad dominante. Otras, han caído en la desmotivación que lleva inevitablemente al llamado “despido interior” (“vengo a cumplir hasta la hora de salir”). Y otras tantas que se sienten frustradas en su creatividad y sus ganas de aportar, o se sienten agobiadas ante las presiones hacia la productividad y las ventas.

 

 desmotivada

Muchas personas están tan desmotivadas que han caído,

inevitablemente, en el denominado “despido interior”

 

 

Afortunadamente, existen ciertos planteamientos, creencias y actitudes que apoyan la revolución interior para el desarrollo de nuevas formas evolutivas de entender y de vivir el trabajo, partiendo desde el individuo y enlazando con el cambio social.

 

Te invito a que leas e intentes hacer tuyas las siguientes ideas para observar que es lo que producen en tu interior. Quizás sientas que te gustan y te dan vitalidad, o tal vez, te produzcan rechazo o resistencia. Imagina que repercusiones podrían tener en tu forma de vivir y experimentar tu trabajo día a día y, finalmente, elige aquellas que quieres adoptar como nuevas ideas y cuales refuerzan lo que ya piensas y estás poniendo en acción.

 

 

MIRANDO A TU VIDA LABORAL-PROFESIONAL

 

  • Tomo la responsabilidad por mejorar mis condiciones de trabajo. Si no estoy satisfecho me hago responsable para aumentar mi satisfacción.
  • Renuncio a visiones pesimistas y victimistas que rebajan mi vitalidad y me hacen sentir rabioso e impotente.
  • Me abro a nuevas ideas. Ideas inspiradas que me inviten a tomar acción, a hacer cambios y a sentirme construyendo algo nuevo y mejor.
  • Me veo a mi mismo como una semilla que mejora la salud laboral de mi entorno de trabajo, de forma silenciosa, humilde y poderosa.
  • Formo parte del movimiento que está construyendo, ahora, un nuevo orden social.
  • Reconozco que junto a las visiones pesimistas de un contexto socio-económico que llega a su fin, está en marcha un movimiento de construcción, evolución y regeneración que trae mejoras importantes y nuevas oportunidades individuales y colectivas.
  • Soy el único responsable de generar mi propia motivación.
  • Reconozco y valoro mis puntos fuertes profesionales-laborales y decido aumentar mi calidad y mis habilidades, e implicarme y aportar lo mejor de mí.
  • Creo y decido que es posible trabajar y disfrutar, que es posible sentirme haciendo una contribución a la evolución social y al bienestar humano, y que mi aportación es valiosa para los demás.
  • Soy yo quien elige mi vida, quién decide si me quedo en donde estoy o comienzo un proceso de cambio interior y exterior.
  • Tomo la responsabilidad para ayudar en el proceso de cambio de mi empresa, o decidir       si es apropiado y posible moverme a otro entorno laboral.
  • Conscientemente contribuyo a equilibrar el objetivo centrado en el beneficio económico, con la felicidad personal y el bienestar colectivo y social.
  • Desarrollo la visión de estar aportando allí donde estoy, un servicio o un producto del que las personas se benefician y agradecen.
  • Reconozco que sea cual sea la situación en la que me encuentre, es el lugar perfecto para mi aprendizaje como ser humano.

 

Estas ideas y actitudes, entre otras, promueven un proceso de toma de responsabilidad personal y fomentan la creatividad y la fluidez, en contraposición al estancamiento y el desánimo. Además, nos ayudan a conectar nuestra aportación personal con una visión global de evolución, solidaridad y de nuevas perspectivas, muy apropiadas y necesarias en este momento de transformación.

 

 

¡ CONSTRUYAMOS UN MUNDO MEJOR !

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Manuel Rodríguez Alejandre

Equipo de FELICIDAD LABORAL. COM

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