www.uakix.com

PEQUEÑA HISTORIA DE MORO

 

Nos encontramos en la feria de San Mateo (21 de septiembre) de Reinosa en 1997. Buscaba un caballo para desarrollar la actividad de guía en un proyecto del que, solo existía entonces, la finca donde se iban a construir 8 caballerizas para albergar los caballos con los que, quienes aman la naturaleza, pudiesen disfrutar de ella a caballo.

Moro llegó a Reinosa con tres años y medio, al seno de una familia ganadera que siempre han sentido amor por los caballos. Llegó en un camión con otros compañeros equinos, desde una finca de Badajoz, donde habían sido vendidos en lote. Creo recordar que era una finca de una marquesa.

El chico de dicha familia que lo entrenó, murió en el accidente de Alto Campoo (el land rover que arrastró el viento ladera abajo en el puente de la Inmaculada) Era un hombre sensible y, Moro, es sensible. Para mí, cualidad que demuestra su sintonía con la Existencia. Su poder, procede del Ser libre que es. Un caballo sin secuelas físicas ni psíquicas. Tras el año de entrenamiento con dicho hombre, nos conocimos en la feria (tenía cuatro años y medio). Un mes más tarde, volví a La Miña (Alto Campoo-Cantabria) a probarlo con calma (nadie lo había comprado en la feria). Me sentí unida a él de tal modo, que cerramos el trato antes de comer. Comimos con la familia y, 15 días después, me lo llevaron a casa en un camión de un amigo. Aceptaron que lo pagase después de haber compartido con él los primeros dos meses en casa.

En Caballos el Arrañón (http://usuarios.lycos.es/aranzatur), Moro vivió el papel de caballo/guía con totalidad: desde sus 6 años hasta sus 12 años. Nunca me decepcionó. Siempre supo ayudar para que el grupo funcionase en armonía, incluso con gente que solo había visto un caballo en las películas.

Moro está entero porque su conducta nunca puso en compromiso el desarrollo de las rutas, ni siquiera en las que iban yeguas. A mí nunca me puso en peligro. Al revés, su Presencia me ayudó a salir de algunas situaciones que podían haber sido de riesgo como, por ejemplo, cuando caímos en un nevero que el viento había desplazado contra una ladera del San Millán (el pico más alto de la provincia de Burgos) y, a pesar de hundirse hasta la barriga y sentir sus 4 patas enterradas en la nieve, se quedó quieto el tiempo suficiente para descabalgar (mis pies estaban tocando el suelo) y, a continuación, el salió con una brazada impresionante, de esa piscina de nieve helada donde había caído, sin rozarme ni un pelo y manteniendo la serenidad en todo momento…

SI SENTÍS RECIBIR A MORO EN VUESTRA VIDA, PODEMOS PONER EN MARCHA EL PROCESO PARA EXPERIMENTAR (DESCUBRIR) SI VUESTRAS ENERGÍAS SE CONECTAN.

Una vez conscientes de que esas energías se complementan y que Moro es asumido como un compañero que viene a vuestra vida para alumbrar vuestro crecimiento y, viceversa, se completa el proceso de DONACIÓN DE MORO.

PARA RECIBIRLO EN DONACIÓN, ES VITAL ASUMIR CON TOTAL RESPONSABILIDAD, LA ATENCIÓN INTEGRAL DE MORO: CUERPO FÍSICO, CUERPO MENTAL -PSIQUE- Y CUERPO EMOCIONAL.

ESTABLECEREMOS LAS PAUTAS DEL PROCESO DE DONACIÓN ENTRE LA PERSONA (Y/O PROYECTO) REALMENTE INTERESADA Y YO MISMA, POR ESO, NO ESPECIFICO AQUÍ NINGUNA DE ELLAS.

MORO vive, en este momento, en la Residencia canina, felina y equina “Los Rosales” en el municipio de Chimillas (HUESCA).

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

INFORMACIÓN PREVIA POR TELÉFONO:

Luzara

609 56 11 54 (movistar)