
Un café con José María Doria,
Fundador y Director de la Escuela Española de desarrollo Transpersonal

Bea: Muchas gracias José María. Sé que acabas de aterrizar en Madrid de un viaje seguro que precioso por Nepal. Esta cafetito virtual contigo espero que dentro de poco se convierta en imagen en movimiento, pero mientras quiero hacer participe a los lectores de tu visión sobre esta dinámica que parece que tenemos todos los años, al menos 2 veces, y siempre que volvemos de las vacaciones. ¿Quieres un café o un té?
José María: Café por favor… sacarina.
Bea: ¿Por qué siempre volvemos de las fiestas navideñas con la cabeza llena de nuevos objetivos, llena de buenas intenciones para mejorar nuestras vidas o las de nuestra familia o negocio?, ¿Por qué crees que esto sucede cuando empieza un nuevo año?
José María: Humm… todo comienzo está cargado de esperanza en algo mejor. En cierto modo la vida es un constante proceso de maduración y florecimiento, un proceso basado en el aprendizaje y en los efectos naturales de la evolución. Y en este sentido, cada nuevo principio supone una oportunidad de renovación, una oportunidad de aplicación de lo aprendido y el propósito de poner lo mejor de nosotros mismos. ¿Quién no piensa que el futuro será mejor que el pasado?, ¿acaso el primitivo Cromagnon es mejor que el Homo Sapiens?
Bea: ¿Crees que es de verdad ese proceso de maduración o de florecimiento que mencionas ¿...o es un mensaje de nuestro inconsciente que nos pide cambiar de hábitos?... sí…como cuidarnos, seguir realmente nuestro camino, escuchar nuestro corazón, hacer las cosas mejor, estar más tiempo con nuestros seres queridos, etc. …todo eso que muchas veces no hacemos y que, quizá, haga que sea luego difícil realizar esas metas que nos hacemos al principio de año… no se, tú que piensas?
José María: En realidad la vida discurre desde la inconsciencia del niño hacia la lucidez del sabio. La experiencia que aporta el paso del tiempo señala sabiduría; algo así como decir que la oruga tiene vocación de mariposa, y que en el interior de una pequeña semilla late un roble que busca desplegarse en un inmenso bosque. Todo un mandato de ese misterioso “impulso evolutivo” que nos mueve hacia irresistiblemente hacia una sencilla y sabia complejidad.
Bea: …aha…de acuerdo… ¿sabrías decirme que tipo de objetivos se puede poner una persona, te pongo por ejemplo unos objetivos típicos…..adelgazar….estudiar….pasar más tiempo con mis hijos…hacer deporte…viajar a….
José María: Señalemos que en principio la mente “necesita” objetivos. Es como un barco que si carece un rumbo hacia dónde dirigirse, se hunde con mayor facilidad. Es muy frecuente observar a aquellas personas que han descubierto la gozosa vivencia de la atención plena al momento presente, les de horror pensar en el futuro. Se trata de seres comprometidos con el desarrollo que a su vez sienten que el hecho de pensar sobre el futuro es un sacrilegio para su moderna religión.
Bea: Bien, puede ser cierto. Pero, ¿cómo lo podemos ver?
José María: Pues que así como lo de permanecer presente en todo momento supone la gran aventura del crecimiento, realicemos eso de que cada pensamiento acerca de nuestros objetivos, nace y muere en ese preciso momento observado, por lo que éste sucede en el presente aunque el guión de su contenido trate de futuro (solo tenemos el momento presente). Es por ello que plasmar nuestros objetivos es algo muy efectivo para nuestra mente y, en última instancia, para nuestra vida y destino.
Bea: Creo que me ha quedado claro, ¿Y cuáles entonces son los objetivos posibles en los tres pasos mencionados?
José María: Primero miremos donde está aquello que supuestamente nos perjudica o queremos evitar, y convirtámoslo en objetivo positivo. Por ejemplo, el objetivo de relacionarnos con una determinada persona con la que, por alguna razón, tengamos que tratar, desde una actitud constructiva y plena de concordia. Para lo cual estableceremos el objetivo de mantener la atención para no “reaccionar”, y sí por el contrario, aplicar nuestra voluntad de entendimiento, de comunicación y de positividad. O bien tal vez se trate de abrir nuestro campo de relaciones auténticas y ampliar transparentemente nuestro ámbito de comunicación…
Bea: … ¿Que nos recomiendas como buena guía para sugerirnos objetivos?
José María: Que contemplemos por ejemplo nuestra vida desde cuatro niveles: me refiero al físico, emocional, mental y espiritual, y desde cada escalón dispongámonos a crear una mejora continua y la optimización de potenciales.
Bea: Dame algunos ejemplos, por favor.
José María: Por ejemplo en el nivel físico determinemos mejorar nuestro psicocuerpo, base de nuestra salud, proponiéndonos hacer suficiente ejercicio, alimentarnos de manera sana y consciente, canalizar nuestra sexualidad y extender nuestra consciencia a los procesos biológicos en sus grandes posibilidades.
A nivel emocional, podemos gestionar cada vez mejor nuestro mundo afectivo, dar y ofrecer con generosidad lo más compasivo de nuestro ser, interesarnos por los demás desde el corazón (“el que no está interesado vivamente por lo que dice el otro, convierte su vida en una conferencia”), reforzar nuestra consciencia y autoestima para relacionarnos desde la seguridad, y en todo momento ser auténticos para crear escenarios de comunicación que alimenten nuestra alma, cultivar nuestra vocación de servicio al próximo, y gozar del supremo gozo de ser útiles a la mejora del mundo.
A nivel mental, podemos leer libros que nos ayuden a desarrollar nuestro entendimiento y comprensión, a establecer relaciones de comunicación que enriquezcan nuestras perspectivas, a realizar viajes y preguntarnos sobre el mundo y su increíble diversidad… podemos asimismo matricularnos en procesos de crecimiento personal y desarrollar cada vez mejores recursos que incrementen nuestro bienestar material y emocional, seguir preguntándonos e investigar incansablemente en el interior de nuestro interesante escenario interior. A nivel espiritual, podemos plantearnos mantener en todo momento la atención y la presencia, practicar la meditación que entrene nuestra capacidad de observar y intuir, indagar en el silencio y cultivarlo con la adecuada soledad, observar permanentemente nuestra mente y sus interpretaciones, hacer algo por los demás sin provecho alguno, y cultivar sostenidamente la expansión de nuestra consciencia mediante ritos, detenciones conscientes, respiración, y ATENCIÓN, ATENCIÓN, y más ATENCIÓN.
Bea: Creo que es un buenísima guía para plantearnos objetivos en este 2010, ¿puedes compartir con nosotros qué objetivos te has planteado, quizá desde este viaje al Nepal, para este año?... quizá estés escribiendo algún otro libro, o tal vez ¿preparando algún otro viaje?, ¿tienes nuevos proyectos?... ¿quieres compartirlo con Uakix?
José María: Reconozco que en Nepal no sólo hemos vivido una aventura de caminata consciente por los Himalayas, sino que también hemos conectado con una escuela que recoge niños abandonados sin educación alguna; se trata éste de un proyecto que coordina un grupo de personas nepalíes muy valiosas con quiénes nos proponemos cooperar. Por otra parte, nuestra labor como Escuela Transpersonal sigue siendo muy satisfactoria por lo que nos planteamos, mejorar, optimizar y entrar en el campo de la Educación, mediante un programa de “Educación Transpersonal”, un programa muy avanzado que nace enfocado a padres y profesores. A otro nivel, podría decirte que quiero seguir incrementando la Presencia en todas las cosas que uno hace por pequeñas que estas sean. Seguiré pasando algunas consultas terapéuticas, impartiendo formación integral en La Escuela y tratar de seguir abierto a lo que Inteligencia de Vida tiene reservado para este pequeño servidor. A otro nivel te diré que la Escuela de verano en este 2010 se realizará en 10 días en India y otros 10 Nepal durante el mes de agosto.
Bea: Me gustaría que me hablases de tu percepción del momento en el que está el ser humano como momento evolutivo… creo que a nivel social y quizá, me atrevería mundial hay muchos objetivos que están mostrando un cambio positivo… ¿Qué puedes comentarnos bajo tu percepción?
José María: El panorama mundial está sufriendo un gran cambio. A nivel socioeconómico India, China y Brasil están comenzando a jugar un papel cada vez más relevante y se va a notar en todos los frentes. Por otra parte, la llamada crisis está calando en los países industrializados como una llamada de atención a lo obsoleto que está el patriarcado de las grandes multinacionales que están convirtiendo el mundo en un mercado. Si a esto unimos la progresiva toma de conciencia de la salud medioambiental, y el hecho de que los mutantes del mundo estén desarrollando un cuarto cerebro, apunta a una revolución silenciosa de la conciencia.
Bea: ¿Has mencionado un cuarto cerebro?, ¿podrías explicarte?
José María: Sí como bien sabes, el actual cuerpo humano dispone de 3 cerebros superpuestos cuya conformación ha costado millones de años de evolución. El primero es el cerebro instintivo o Rinoencéfalo, el segundo es el cerebro emocional y mamífero también llamado Sistema Límbico y el tercero es conocido como Neocortex, un órgano que trabaja con complejos procesos de pensamiento y abstracción. Cuando menciono el “cuarto cerebro”, me refiero a un nuevo órgano emergente en muchos nuevos seres humanos, cuyo carácter fundamentalmente integrador, discurre desde el área prefontal junto al llamado “tercer ojo” por la filosofía budista, hasta la raíz del sistema límbico.
Bea: ¿Integrador?
José María: Sí, digamos que se ocupa de controlar e inhibir cualquier “exageración o desbalance” de los anteriores. Una especie de regulador de la “armonía trina”, una armonía que supone todo un objetivo de salud y equilibrio en las relaciones. Este cuarto cerebro se activa mediante la práctica del silencio consciente, y digamos que está relacionado con la conciencia y la desidentificación desapegada de lo que no es pura observación...
Bea: ¿Nos recomendarías algunos libros que bajo tu punto de vista sean perfectos para todos aquellos que queramos cumplir unos objetivos siempre dentro de nuestro desarrollo personal en los cuatro niveles antes mencionados?
José María: En este caso prefiero señalar la conveniencia de que cada cual se deje fluir por las librerías especializadas y, asimismo se deje encontrar por el libro que le toca en su camino. De recomendar algo, apunto al programa de Terapeuta Transpersonal en formación On Line que en los alumnos que se adentran en el autodescubrimiento, está consiguiendo resultados espectaculares.
Bea: Muchas gracias José María, ha sido un placer tenerte con nosotros, la próxima vez te visitaremos en Kay Zen y disfrutaremos de ese entorno tan bonito que has creado. Espero nos veamos pronto, muchas gracias por ser un Guerrero de Luz, de corazón apasionado, palabras certeras y aventurero del ser.
José María: Gracias a vosotros y vuestra comprometida y vocacional labor de difusión.
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