En resumen, parece que
la ingeniería genética no es tan precisa y exacta
como nos quieren hacer ver. Primero en la fase de creación
y después en la convivencia con otros seres vivos,
sus criaturas están sometidas a infinidad de complicados
factores, circunstancias y procesos, que sus científicos
no dominan ni conocen, y menos aún, controlan y manipulan
con un mínimo de seguridad y garantía. Aún
así, los alimentos transgénicos -brillantes
y relucientes hijos de la ingeniería genética-
son cultivados y degustados por la humanidad porque así
lo quieren empresarios, científicos y políticos
corruptos; sin que existan estudios fehacientes sobre los
efectos dañinos de un alimento transgénico para
la vida.
Y es así, como
algunos de los pocos estudios existentes hasta el momento,
empiezan a confirmar lo que muchos nos tememos. Pruebas realizadas
con ciertos alimentos transgénicos, han provocado anomalías
en animales de laboratorio (8). Aún así seguimos
siendo cobayas, ya que a pesar de todas las dudas, temores
y sospechas existentes, en el año 2002, 58,7 millones
de hectáreas en el mundo se utilizaron para sembrar
cultivos transgénicos (9).
Lo que hay (II).
Actualmente, uno de los principales riesgos directos derivados
del consumo de alimentos transgénicos para la salud
humana, son las alergias que "...pueden ser leves como
un dolor de estomago o severas como un "shock anafiláctico",
por el cual se para la respiración y puede causar la
muerte (...) Además, los alimentos trangénicos
podrían originar afectaciones en el sistema digestivo
y sistema inmunológico... (Dr. Arpad Puztai, Balague,
1998)" (10).

La resistencia a los antibióticos
por parte de bacterias situadas en el intestino, es otro riesgo
que preocupa a la comunidad médica. Empieza a suscitar
también interrogantes, la ingestión de alimentos
transgénicos que poseen la toxina natural Bacillus
Thuringiensis, introducida a través de la amplia gama
de cultivos transgénicos Bt. Aparte quedan las pruebas
realizadas en animales de laboratorio, que abren un nuevo
abanico de interrogantes en este debate.
Numerosas investigaciones
llevadas a cabo en los últimos años (11), han
estado advirtiéndonos de un fenómeno denominado
"Contaminación genética", por el cual,
los transgenes pasan a formar parte de plantas y alimentos
no transgénicos. Este fenómeno es un riesgo
potencial para el medio ambiente y la salud de las personas,
y los procesos que pueden ocasionarlo son variados.
De especial preocupación
resulta cuando los genes contaminantes acaban en nuestros
alimentos y son consumidos sin ningún tipo de conocimiento.
Voy a denominar a este fenómeno FILTRACIÓN GENÉTICA
(A partir de ahora FG), para distinguirlo de otros procesos
de contaminación genética.
Se producirá FG,
cuando transgenes que NO deberían formar parte de nuestra
dieta (porque no han sido autorizados, están en fase
experimental, no son aptos para el consumo humano, etc...),
acaban apareciendo en nuestros platos en forma de alimento
y son consumidos sin el menor conocimiento. Los procesos que
permiten la FG son los siguientes:
-Mediante transferencia
de genes a otros cultivos. Para explicar este proceso me remitiré
al caso del maíz Star Link, el cual está prohibido
para consumo humano en Estados Unidos, porque presenta algunas
características de alergénicos conocidos.
En agosto de 2000, pruebas
en laboratorio encargadas por Amigos de la Tierra, detectaron
dicho maíz en comida humana, concretamente en los "Taco
Bell" fabricados por Kraft. En julio de 2001, se hallaron
los genes transgénicos propios del Star Link en una
variedad de maíz blanco (12). Este descubrimiento hizo
pensar que los transgenes del maíz Star Link -por polinización
cruzada- penetraron y contaminaron variedades de maíz
no transgénicas que si eran de consumo humano, para
acabar en los tacos mencionados antes.
La filtración de
los genes del maíz Star Link, se detectó en
otros países como Japón y Corea del Sur (13).
Por lo tanto, la transferencia
de genes transgénicos de un determinado cultivo, a
otras variedades de cultivos no transgénicas, a través
de procesos de polinización cruzada; representa un
primer proceso de contaminación genética por
la transferencia de transgenes a un cultivo no transgénico;
que puede derivar en un segundo proceso de contaminación
y filtración de estos cultivos en nuestra comida. Es
decir, primero se contaminan los cultivos y después
estos cultivos contaminan nuestra comida, filtrándose
en nuestra dieta.
Las pruebas experimentales
efectuadas con transgénicos en pequeñas parcelas,
pueden ser también motivo de preocupación por
el proceso descrito anteriormente.
La Alianza por una Nicaragua Libre de Transgénicos,
no descarta la posibilidad de que a través del Proyecto
de Mejoramiento de Semillas (14), se podrían haber
realizado ensayos con cultivos transgénicos en el norte
del país.
No hay que ser un experto
en la materia, para deducir que las experimentaciones a pequeña
escala en parcelas reducidas, pueden significar focos de contaminación
y filtración impredecibles y desconocidos, en cuanto
se desconoce el comportamiento y características de
esos genes transgénicos una vez sometidos a la dinámica
corriente de los agrosistemas de una determinada zona.
-Mediante la no segregación
de las variedades transgénicas y no transgénicas.
En los lugares de acopio, cosechas transgénicas y no
transgénicas son mezcladas para facilitar la venta
e intromisión de las transgénicas.
Estas variedades transgénicas
camufladas entre variedades no transgénicas, pueden
eludir más fácilmente los escasos y mediocres
controles, penetrando en países donde pueden estar
prohibidas. Este problema se agrava en países económicamente
pobres.
El Doctor Ignacio Chapela
y David Quist, realizaron el primer informe sobre contaminación
genética en un centro de origen, producida concretamente
en Oaxaca (México). Nadie sabe muy bien como llegaron
los genes transgénicos a esta zona, aunque se sospecha
que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte
(TLACAN), hubiera permitido la importación de maíz
proveniente de Estados Unidos. Estaría compuesto por
maíz no transgénico mezclado adrede con pequeños
porcentajes de maíz transgénico, que al presentarse
en grano y no molido, hubiera facilitado su cultivo por parte
de agricultores locales, generando bajo la ignominia generalizada,
cultivos transgénicos que mediante polinización
cruzada, contaminarían la gran riqueza genética
de maíz existente en este lugar (15), filtrándose
después en los platos de las personas. Ahora, por un
momento imagínense que dichos genes no sean aptos para
el consumo humano. Gracias a la no segregación del
maíz transgénico del que no lo es, y gracias
a un proceso de contaminación y filtración,
estos genes llegarían a la dieta humana.
Un caso parecido ocurre
con la Ayuda Alimentaria que es financiada mayoritariamente
por USAID y repartida por el Programa Mundial de Alimentación
de la ONU. Ésta contiene pequeños porcentajes
de alimentos transgénicos, mezclados con alimentos
convencionales. La introducción de semillas transgénicas
vía ayuda alimentaria es un riesgo, en cuanto éstas
podrían ser utilizadas por los receptores para cultivarlas
posteriormente, teniendo el potencial de generar futuros casos
de contaminación genética, que podrían
derivar en nuevas filtraciones.
-Mediante la diferencia
legal de los cultivos y alimentos transgénicos según
países. Todos sabemos que las autoridades norteamericanas
pasan por ser las principales promotoras de los cultivos y
alimentos transgénicos a nivel planetario. Todos sabemos
que Estados Unidos es la principal potencia económica
y militar del mundo. Todos sabemos el gran interés
de los norteamericanos en establecer tratados y agendas neoliberales,
que a grandes rasgos, transforman la ya debilitada y poco
creíble soberanía popular-nacional, en una nueva
colonización corporativa.
El mayor riesgo de FG,
deriva de la excesiva tolerancia en la legislación
norteamericana hacia los cultivos transgénicos, que
permite el cultivo y procesamiento de variedades que están
prohibidas en muchos países del mundo, pero que se
acaban introduciendo camufladamente en dichos países
debido a la falta de un etiquetado, ausencia de controles
seguros, permisividad de una clase política corrupta
y de las presiones y chantajes comerciales a través
de la OMC, FMI, ajustes estructurales y agendas neoliberales
(etcétera).
El libro "Contaminación
genética", narra el hallazgo en Dinamarca de unas
patatas que contenían el gen GA 21 de Monsanto. El
mismo fue encontrado en las tortilla de maíz de la
marca Phileas Fogg y de las propias marcas de los supermercados
Safeway y Asda. Dicho gen está prohibido en la Unión
Europea.
No se puede afirmar rotundamente
el camino que siguió el GA 21 para colarse en Europa.
Puede que se debiera a la importación desde Estados
Unidos, de patatas y maíz transgénico, no segregados
de los no transgénicos. Puede que se debiera a un proceso
de transferencia genética, que derivara en el cultivo
de variedades portadoras del GA 21, que posteriormente se
exportarían a Europa. Lo único que se puede
afirmar, es que la diferencia legal existente, permite que
se cultive el gen GA 21 en Estados Unidos, mientras en Europa
está prohibido. La dificultad de detección de
estos alimentos, puede facilitar la filtración en nuestra
dieta, de otros genes similares al GA 21.

Además de los cultivos,
cualquier alimento procesado proveniente de Estados Unidos,
compuesto por uno o más ingredientes transgénicos
prohibidos por ejemplo en Europa, puede contaminar la alimentación
de un europeo y filtrarse en su dieta sin que se entere.
Hay que tener en cuenta,
que por ejemplo Estados Unidos ocupa el primer lugar mundial
en exportaciones de maíz, con un 76% del mercado (16).
La permisividad transgénica y tal monopolio, garantizan
la invasión camuflada y enmascarada de semillas de
maíz transgénicas en muchos países; así
como la dispersión de sus genes en todos aquellos productos
que precisen en su composición, del maíz o de
sus derivados. Habría que suponer lo mismo con otro
tipo de cultivos.
Estamos pues, ante una
dictadura de carácter alimentario y cultural, impuesta
por la gran superpotencia a través de diferentes modalidades
de presiones y chantajes, que para nada tiene en cuenta la
soberanía y seguridad alimentaria, las inquietudes,
la autonomía y las costumbres del resto de países
del mundo.
El control de los mercados
en América latina, a través de la firma de Tratados
de Libre Comercio (17) y del ALCA, unido al lamebostismo crónico
y visceral de muchos políticos influyentes de estos
países; garantizará la invasión de semillas
transgénicas aprobadas en Estados Unidos, prohibidas
en otros países y no estudiadas en la mayoría
de países del sur por falta de medios.
Si son dañinas,
el primer problema será médico, pudiendo agravarse
trágicamente la situación, si tenemos en cuenta
la pobreza reinante y las privatizaciones, que actualmente
ya no permiten una sanidad gratuita y digna a millones de
personas en estos países, a excepción clara
de Cuba.
El cultivo de estas semillas
en estos países, inundará de transgenes los
productos que elaboran, y que posteriormente son consumidos
o exportados a otros países. El rechazo a los transgénicos
en muchos países europeos por poner un ejemplo, puede
conllevar un aislamiento comercial y económico hacia
los agricultores y países que los ofrecen, dejándolos
en la picota de la pobreza.
-Mediante la introducción
voluntaria de genes transgénicos. Consistiría
en introducir cultivos y alimentos transgénicos de
una forma consciente, con el objetivo de llenar el mercado
de productos transgénicos transformando en inoperante
e imposible de llevar a término, cualquier ley o mecanismo
para prohibir dichas variedades.
No se puede comentar ningún
caso de esta naturaleza, aunque, los procesos de filtración
mediante la no segregación de variedades transgénicas
respecto a las que no lo son, desprenden cierto tufillo a
voluntariedad y conciencia.
-Mediante el consumo de
animales alimentados con transgénicos. La mayoría
de los alimentos transgénicos que se cultivan hoy en
día, forman parte de las dietas de animales que después
nos comemos. Científicamente no hay nada claro, ahora
bien ¿Pueden haber consecuencias sobre el humano que
coma de un animal alimentado con transgénicos?
Conclusiones.
Demasiados interrogantes.